Sobre los gradientes…

Leí hace unos pocos días un artículo (enlace) sobre las consecuencias del ruido en una señal. En general, pensamos que el ruido es malo, pero este artículo me iluminó en que también se puede sacar provecho de él y me puso a pensar acerca de algo muy de moda ahora en el mundo del diseño gráfico. ¿Y en qué consiste, esto a lo que me he atrevido a llamar “gradientes texturizados”? Pues en agregar un poco de ruido blanco a una imagen que, obviamente, es un gradiente.

Al principio pensaba que era una especie de alternativa al vintage que reina en muchos lugares, pero leyendo este artículo me di cuenta de que además podía tener una razón científica. No sé si haya sido una técnica pensada, o más bien que los diseñadores la han descubierto por ensayo y error, pero el asunto es que funciona, se ve bien y la usan en muchos lugares, por ejemplo Facebook en sus aplicaciones móbiles:

Facebook

Si han seguido el enlace del artículo que les comenté antes, habrán visto que el ruido “disimula” la falta de precisión en la profundidad de color, es decir, se disimulan los saltos entre dos tonos “consecutivos” que, por baja calidad, están realmente muy distantes.

Por otra parte, cuando se hacen gradientes (y creo que todos hemos vivido eso), hay veces donde “se notan” los saltos, especialmente si el gradiente es circular, si los colores son oscuros, si los tonos con los que se hace el gradiente son parecidos o si el salto es muy brusco. A este fenómeno se le denomina posterización.

Pues bien, agregando un poco de ruido blanco (muy poco, menos de 1% suele ser suficiente) se disimula dicha pérdida, permitiendo al diseñador crear gradientes suaves y sutiles sin comprometer la calidad de su trabajo. En castellano este efecto se conoce como “tramado” (dithering en inglés, Wikipedia). Este mecanismo se usa en muchos otros lugares para crear más colores de los que realmente se dispone, tales como algunas impresoras y modos gráficos con poca profundidad de color.

Para concluir el post, les dejo dos imágenes para que comparen: la de la izquierda tiene únicamente el gradiente, mientras que la de la derecha se le ha aplicado un 0.6% de ruido). El efecto es muy sutil en este caso, puesto que he tratado de hacer un gradiente como el que usaría en un diseño real, y no uno especial para mostrar la diferencia, pero aún así es posible captar las líneas en el primero (especialmente hacia las esquinas inferiores), mientras que el segundo es bastante más difícil (por no decir imposible). La contrapartida de este efecto es que deja menos margen de maniobra a los algoritmos de compresión y las imágenes resultantes son más pesadas.