Cambiando el mundo: primeros pasos

Quejarse, deporte nacional. Bien sabido por muchos y practicado profesionalmente por otro tanto. Y si es quejarse de las autoridades, ya estamos hablando del derbi.

¡Qué no hay donde aparcar en el polígono industrial! (por ejemplo, y sin guardar relación con lo que me pasó esta mañana). Pero, ¿y nuestro granito de arena? Se nos suele olvidar y mientras repetimos la queja como un mantra dejamos 80cm de distancia con el coche de enfrente o en diagonal sin pensar que ese acto lo primero que hace es restar un puesto más a la zona.

La frase es muy sabida y repetida pero poco practicada: para cambiar el mundo primero debemos cambiar nosotros.