0b11111011110… (2014)

Termina un año, comienza otro, cambia un día del calendario, un calendario inventado por el hombre ¿cambia la vida por ello? no, pero funcionamos así. No cambia nada pero podemos aprovecharlo para cambiar nosotros. Ya lo comentaron hace tiempo: año nuevo, lucha nueva. Estamos en época de revoluciones e inconformismos, pero, parafraseando a Mafalda, no podemos ser inconformistas conformistas: no podemos querer cambiarlo todo sin cambiar nosotros primero. Que en el 2014 sea un toque de diana para que despertemos y luchemos, primero contra nosotros mismos, y luego ayudemos a otros a luchar. Si cambiamos nosotros ya seremos dos “capullos” menos. Haciendo un pequeño cambio al consejo del Papa, y recordando la jaculatoria de D. Álvaro del Portillo, quiero despedir el 2013 diciendo:

  • ¡Gracias! a Dios por todo lo bueno del año: nuestra boda, la expansión familiar, los re-encuentros, el trabajo, las nuevas amistades, los avances en la vida personal… también darle gracias por las contrariedades, pequeñas siempre bajo Su Mano, que nos han acercado a Él y unido más a los más cercanos. Gracias también a mi esposa, mi familia, mis amigos, mis compañeros y todos aquéllos con los que me crucé durante este año.
  • ¡Perdón! a Dios por mis pecados, faltas, ofensas, faltas de correspondencia a su Gracia, desganas en hacer el bien. Perdón a todos a los que haya podido ofender, con o sin intención, directa o indirectamente, ¡perdón!
  • ¡Ayúdame más! que sin Dios nada podemos, nada se sostiene sin Él. Que en el 2014 pueda dar un pasito más hacia la Meta. Y a mi esposa, familia y amigos: ¡ayúdenme más!, con el cariño con el que siempre hacen todo, échenme una mano para ser mejor y corregir mis defectos.

¡De corazón os deseo un feliz 2014, lleno de buenos propósitos, de ganas de lucharlos y sacarlos adelante!

¡Feliz año nuevo!